miércoles, 18 de marzo de 2015

Vanagloria electoral.



Lo lógico y coherente,  es que cuando en una casa no tenemos suficiente dinero para comprar comida para alimentarnos, medicinas para curarnos o recursos  para que estudien nuestros hijos, aunque tengamos un evento importante de cara a los demás, como una comunión, una boda de un hijo, etc…, creo que no debemos endeudarnos para aparentar un poderío y pompa de la que carecemos. Creo además de ser un acto de vanagloria, es un acto de irresponsabilidad grandísimo.

Esto mismo y salvando las distancias y la complejidad de la gestión y organización de los Gobiernos, éstos deberían tener en cuenta  lo antes dicho. Es decir, cuando un gobierno, ya sea del signo o ámbito que sea, municipal, regional o estatal, etc..., está repitiendo que no tiene suficiente dinero durante el resto de la legislatura para proveer a sus ciudadan@s de los servicios básicos que necesitan, para poder vivir dignamente: trabajo, vivienda, salud y educación, etc…, y pocos meses antes de que lleguen las elecciones empiezan a realizar obras deprisa y corriendo, para justificarse ante sus conciudadanos, ¡como si el dinero hubiera manado a última hora, de algún sitio por arte de magia!


Ahora bien, estando a favor de que se hagan muchas obras, en el caso de que estén cubiertas las necesidades básicas de vida normal de tod@s los ciudadanos, las obras nos vienen muy bien alos ciudadan@s, dando trabajo a otr@s y siendo una mejora global en la calidad de vida de los ciudadan@s, pero, sin embargo, ejecutar estas inversiones de forma precipitada, puedan tener consecuencias no deseadas en un futuro, como consecuencia de no hacer las cosas con toda la diligencia y esmero que las cosas bien hechas requieren, además, probablemente, en ocasiones los trabajador@s y usuari@s, estén expuestos a un mayor riesgo de accidente, sobre todo los trabajador@s, que sospecho, en algunas ocasiones realizan más horas y sin los descansos reglados y la fatiga pueda jugarles una mala pasada.

Continuado con la vanagloria electoral de los políticos, me parece una tomadura de pelo que el dinero de tod@s, se emplee para que el político de turno empapele pueblos y ciudades con su careto en campaña electoral y se den baños de masas borreguiles en plazas de toros, pabellones deportivos y otros recintos que se pagan con nuestro dinero o el dinero de empresas que han donado a cambio no sé de muy bien qué, al estilo de las estrellas del deporte o de algún arte comercial.


Para finalizar, mi propuesta para solucionar esto, es aquel que gasta al final de la legislatura, habiendo tenido a sus ciudadanos durante el resto de su mandato pasándolo muy mal, haga más mitines o haga más gasto en publicidad no sea votado porque hoy en día con los medios informáticos y medios de comunicación sería suficiente para darnos por enterados de lo que propone cada uno y como va a realizar lo que propone, como debería ser en toda sociedad avanzada y no como sucede aquí que nadie sabemos lo que nos propone cada candidato y mucho menos como lo va a realizar.

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